Antonino Barriuso: “Queremos cambiar lo pequeño para conseguir calidad de vida”

PRESIDENTE DE UTEBO AVANZA

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¿Cómo un burgalés ha acabado presidiendo la asociación de vecinos de Utebo?
En gran parte, sin quererlo. Yo nunca he querido ser presidente de nada pero me  ha tocado. Mi familia y yo vivimos en Malpica desde la década de los 80, cuando vinimos desde Burgos a trabajar en la planta de General Motors que acababa de abrir. Con el tiempo, y a través de invitaciones de algunos vecinos nuestros, fuimos entrando en la asociación a colaborar. Fue con la muerte de Andrés Cárdenas, uno de los impulsores de la asociación, que algunos empezamos a estar más presentes para evitar que la asociación perdiera miembros.
Yo entré porque Luisa Carnicer, la presidenta que le sustituyó, me pidió que participara. Y hasta hoy.

¿Cómo valora la evolución de la asociación desde que está como presidente?
Me gustaría poder hacer más pero para eso es necesario contar con más respaldo. Aún tenemos mucho trabajo por delante pero necesitamos más miembros. En los mejores tiempos de la asociación, llegamos a ser más de 450 miembros. Hoy esa cifra ha menguado mucho y la carga de trabajo la tenemos que repartir entre pocos.  A pesar de todo, tenemos una buena muleta con Luisa García Plaza, que está en la junta de Federación de Barrios de Zaragoza, y eso nos aporta cierta credibilidad dentro de la Federación.
No obstante, creo que aún tenemos mucho trabajo por delante.
¿En qué línea tendría que dirigirse ese trabajo?
En mi opinión, una asociación de vecinos no debería ser una entidad que fiscalice al Ayuntamiento o que presente grandes proyectos. Pero sí tiene que estar para dar solución o pedir que se cambien aquellos pequeños detalles que hacen que la calidad de vida sea mejor para los vecinos. En esa línea es en la que querría seguir trabajando.

Labor que desempeña muchas veces en el pleno, donde muestra las sugerencias o demandas que le presentan los vecinos
Si, solemos estar en los plenos para participar. Y eso que no siempre estar tres o cuatro horas ahí es satisfactorio. Me llevo buenos berrinches algunas noches, cuando pregunto  y recibo malas respuestas. ¿Qué tengo yo a ganar personalmente pidiendo que se mejore un punto en concreto de la vía, por ejemplo? Nada. La planteo como beneficio para el pueblo y la respuesta que recibo es que si quiero tener mi minuto de gloria. ¿Qué minuto? Si podría estar mejor en casa con mi mujer y mi nieto. Estás ahí escuchando las cosas que dicen, que no tienen sentido, para que no hagan ni caso a lo que pedimos como vecinos.
Lo único positivo que le saco es que sigue habiendo gente que, cuando algo se soluciona, muestra su gratitud. Y con eso es con lo que nos quedamos.

¿Su afán reivindicativo y participativo es el que mantiene de su época sindicalista?
Puede ser. Yo fui uno de los que formaron Comisiones Obreras en Burgos y siempre he estado en la Ejecuitva del Sindicato o he ido a votar. Aunque en los últimos años he optado por seguir desde la barrera. Nunca he dejado de ser crítico, pero ahora prefiero hacerlo desde este lado.
La persona que me inició en el mundo sindical siempre decía que era muy difícil abstraerse de la situación  que había generada en el país porque todo era corrupto. Hoy esa situación, en todos los planos de la sociedad, está más o menos manifiesta.
La avaricia del ser humano no tiene límite y la situación de hoy es, a mis ojos, consecuencia de la libertad mal entendida. Tenemos que recuperar los vecinos el espacio que nos corresponde.

¿Están abiertos a nuevas incorporaciones?
Por supuesto. La asociacion de vecinos ya está hecha y estaríamos encantados de que vinieran nuevos miembors con nuevas ideas. Estamos deseando que llegue gente con la intención de sumar calidad de vida para el pueblo.

Sumar es lo que hace también a través de otras actividades que nada tienen que ver con Utebo Avanza. ¿No es así?
Tanto mi mujer como yo participamos en muchas más actividades, como en el Club de Baile o como voluntarios del Ayuntamiento. Hay infinidad de actividades en las que participamos, porque nos gustan y porque acaban resultando divertidas. Entre otras, estamos en la Feria Mudéjar montando los bailes de la época.
Es difícil de entender para muchos porque suponen obligaciones y dejar de hacer cosas que, a ojos de otros, pueden ser más urgentes. Pero nosotros asuminos una responsabilidad y nos gusta que salga bien. Es un  gran esfuerzo preparar cualquier acto pero vale la pena cuando la gente, al acabar, aplaude y te anima. Así da gusto hacer cualquier cosa.
Nos gusta Utebo y siempre que podamos seguiremos trabajando por mejorarla cada día un poco más.

 

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