El “calvario” del Emprendedor

0

EMPRENDER está de moda. Todo político que se precie tiene en su discurso las palabras “emprender” y “emprendedor” que utilizan como sinónimo de empleo y abundancia. Hasta en Utebo nos hemos sumado al emprendimiento activo con el desarrollo de iniciativas emprendedoras a través de cursos formativos impartidos en el Centro de Formación para el Empleo de nuestra localidad.

En realidad EMPRENDER no es algo malo. Muy al contrario opino que tener la decisión e iniciativa para realizar cualquier acto en pos de un resultado es emprender. De la Wikipedia me llamó la atención la connotación siguiente que data de 1732 “La persona que emprende y se determina a hacer y ejecutar, con resolución y empeño, alguna operación considerable y ardua”.

No obstante EMPRENDER no está al alcance de cualquiera. No hay que caer en la trampa que engatusa a quienes lo han perdido casi todo y ven en la apertura de un negocio la salida a la larga cola del desempleo. Es lo que los expertos denominan emprendimiento por necesidad. Capitalizas el paro, pides prestado a familiares e incluso caes en la tentación de captar efectivo a través de préstamos bancarios para terminar entrampado y en peor situación que al principio.

Ya lo dijo el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2014. En España se crean negocios poco competitivos, con escasa o nula innovación y mucho menos con proyección de crecimiento. Otros datos vienen a reflejar que la expectativa de un negocio emprendedor iniciado desde la desesperanza de quien no encuentra un trabajo estable no supera los 3 años de vida. En el mejor de los casos se consigue alcanzar el techo de los 5 años pero una vez ahí hay que optar por la inversión o el crecimiento. En caso contrario al otro lado de las pretensiones quedan las deudas y el cierre.

Los problemas de EMPRENDER no son un descubrimiento reciente. Por desgracia lo han sufrido soñadores y hambrientos de triunfo que han visto hechas jirones sus aspiraciones de éxito económico y social. Las causas de la debacle son variadas, la buena noticia es que de los errores ajenos se puede aprender a evitar los escollos que todo emprendedor encuentra en su camino.

A EMPRENDER se debería de enseñar en el colegio. Ahora bien, el meollo del asunto es cómo enseñar a emprender. No es un tema baladí dado que desde la pedagogía del docente se han de formular las cuestiones que fomenten en el alumnado la proactividad en pos de proyectos que busquen cambiar el entorno sin que la experiencia se convierta en un simple Monopoly donde jueguen con el dinero de modo superficial y misógino. No soy, ni mucho menos, el más indicado en formular las características de un aula para aprender a emprender pero si creo que en este menester del emprendimiento la clase tiene que parecerse a la vida real.

Ingenuidad Emprendedora

Iba a titular este artículo “Búscate la vida” pero no dude en cambiarlo por “El ‘calvario’ del Emprendedor” en homenaje al libro de Raúl Tristán. ¡Emprendedores! El virus de la ingenuidad es como dice su autor en la portada un manual para no caer seducido por la cantinela de “Hazte emprendedor”… o sí.

Soy habitual lector en revistas impresas e Internet de artículos referidos al emprendimiento y la faceta de EMPRENDER. Soy defensor de la iniciativa en el empleo tanto en el propio como el realizado por cuenta ajena. Como seres humanos no podemos considerarnos simples máquinas que reproducen día tras día la misma tarea. Somos capaces de observar e imaginar, de soñar y cambiar el mundo con nuestro empeño. Me llaman habitualmente la atención esos reportajes de empresarios de éxito pero nunca indagaba más allá de la última página del reportaje en cuestión.

Tras leer el libro de Raúl Tristán, cuyas andanzas sigo de manera desordenada a través de sus publicaciones en redes sociales y página web, sentí que gran parte de esas cuestiones no resueltas a cerca del EMPRENDEDOR quedaban expuestas de manera irónica en 165 páginas de negro sobre blanco narradas desde la experiencia de un comunicador de gran bagaje profesional.

 

Dejar respuesta