“Me gusta la idea de instruir y deleitar a la vez”

LUZ GABÁS

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[quote_box_center]Licenciada en Filología Hispánica, la alcaldesa de Benasque Luz Gabás vela sus primeras armas literarias con «Palmeras en la nieve», una fascinante historia de amor prohibido con la emigración colonial de telón de fondo. Tras el éxito de la primera, que ya va por la décimotercera edición y que será llevada el cine por Antena 3, está preparando ya su segunda obra que saldrá, si todo va bien, en dos años.[/quote_box_center]

Con la décimotercera edición en imprenta, Luz Gabás le pone color a la felicidad. Su primera obra, Palmeras en la nieve, ha sido best seller casi desde que salió al mercado hace un año. Ahora sigue preparando su nueva obra, del que solo sabemos que no versará sobre el tema colonial. Nos habla de su libro, de historia, de docencia y de cómo ve ella la literatura. Su mayor pasión, dice, es aprender con cada libro.

Palmeras en la nieve. Primer libro y primer gran éxito. ¿Cómo se reacciona a tanta alegría bajo un solo título?

Con sorpresa todavía e incredulidad. Está siendo todo un fenómeno que no me esperaba. Es más, me acaban de comunicar que ya está encargada la décimotercera edición y no llevamos ni un año. Estoy muy halagada y contenta por haber podido Luz Gabás, con su primera obra, que va por la décimotercera ediciónescribir un libro que quería escribir y porque además haya sido un éxito.

Esta novela tiene mucho de personal, sobre todo por las historias que cuentas y por algunos personajes de los que has declarado son parte de tu historia. Aunque Clarence es la más parecida a ti, ¿ hay algún otro personaje con el que te identifiques más?

Con Clarence es muy fácil identificarse. Somos las dos mujeres, de una edad cercana y tenemos muchos elementos personales que coinciden. Pero le tengo mucho cariño a Iñiko a pesar de que nadie me pregunte por él. Se trata de un africano que representa lo mejor de su tierra y la de cualquier otra. Es un defensor de lo suyo, de su tierra y de sus raíces, un aspecto que me crea mucho cariño. Entiendo su relación con la tierra, la misma que yo comparto con la mía.

La suya ha quedado clara en la obra, con el uso del patués…

Aparece como pasolobines, pero es patués, que es mi lengua paterna. Es un guiño a mi tierra pero también hay que decir que el uso de este dialecto tiene sentido en la obra. De hecho, sirve para hacer una comparativa con la lengua de los bubi. (Rie). En un momento de la obra uno de los africanos se queja de que con la colonización su lengua se iba a perder. Decía que solo quedaban 40000 personas que hablaran el dialecto y lo gracioso es que se lo comentaba Clarence, del valle de Benasque, cuya contestación no fue otra más que la suya, el patués, lo hablan menos de 10.000 personas.

Más de dos años dedicados a documentarse sobre el tema. ¿Es muy difícil obtener información a tanta distancia?

Por la distancia y porque son dos momentos históricos distintos. Para recrear el ambiente colonial salvé la papeleta con fotografías de la época pero lo difícil era encontrar la historia política real porque la información que tenemos está muy tamizada por la versión blanca. Quería mostrar también el punto de vista africano, una tarea ardua y más si se tiene en cuenta que en los años cincuenta había pocos libros escritos por personas negras sin censurar. Hay más a partir de los ochenta. Además, una vez que los encontraba el problema era la lentitud. Encargaba un libro y tardaban más de un mes en llegar a España, cuando yo necesitaba la información ya.

Donde si que he encontrado gran volumen de información ha sido en internet. La red es extremadamente útil. Hay muchos blogs que hablan del tema y muchos africanos que han escrito en español, más de los que pensamos. Y esa tendencia aumenta cada día porque, a raíz del libro, se está descubriendo una época que España tenía olvidada, se crea interés y pequeños libritos que antes pasaban desapercibidos ahora están incrementando sus ventas. De poemas, de relatos, de vivencias, y eso es sorprendente.

[pull_quote_right]Me gusta cerrar un libro y saber que he aprendido algo más leyéndolo[/pull_quote_right]

¿La diferencia entre la versión española y la ecuatoguineana es realmente tal?

Claro. De hecho en las recopilaciones de literatura ecuatoguineana no se incluyen las obras publicadas durante los años de ocupación. Los escritores negros de los 50 no son considerados como literatura local porque estaban tamizados por los blancos. Sus autores son negros, que viven en un ambiente de blancos y que escriben como un blanco. Eso se le ha criticado a muchos escritores. La auténtica literatura local era la oral anterior a la colonización o la que han hecho posteriormente autores que están recopilando relatos y leyendas.

Uno de los lectores de Octava, a partir del programa Encuentros en la red, le formula la pregunta de si en algún momento el exceso de documentación le ha hecho tender hacia el academicismo y ha perdido con ella la capacidad de evasión que implica crear una historia. ¿Qué opina al respecto?

Reconozco que en algún momento podía resultar demasiado didáctica pero es siempre intencionado. Si te fijas, existen muchas obras redactadas en torno a la era colonial en las que lo que e hace es contar cómo vivieron los colonos la llegada a un nuevo mundo. Son historias de aventura en un territorio extraño. Yo no quería eso, quería compaginar las dos versiones y enseñar cómo fue en realidad. Me gusta que se aprenda algo de historia con la novela porque así el lector se interesa por conocer más sobre Guinea. Si no fuer así daría igual que la trama transcurriera en Guinea o en Siam y ese no es el objetivo. De todas formas creo que he llegado al límite. Más historia habría sido excesivo.

Otro lector preguntaba de qué se siente más orgullosa…

De los personajes, están muy bien trabajados. No son de cartón piedra. De hecho, hasta la fecha, no hay nadie que me haya dicho que no se crea los personajes. En mi opinión están muy bien retratados; los de la isla y los de la montaña y eso que muchas veces es difícil retratar al que tienes cerca.

Visto el fenómeno de su primera obra, ¿está pensando en una segunda?

Ya estoy trabajando en la segunda, de la que puedo decir que no será una obra de tipo colonial. Estoy escribiendo con calma, como con Palmeras. Ahora mismo estoy en fase de documentación, voy perfilando los personajes y tengo ya toda la historia en la cabeza. La temática no la puedo decir porque se gafa salvo, como os he dicho, que no tendrá nada que ver con las colonias. Y eso que en este año me han contado un montón de historias que darían para dos o tres obras más. Pero le he dedicado muchos años y me apetece probar otra cosa.

Dinos al menos si será una obra personal como Palmeras en la nieve

Yo creo que todas tienen algo de personal. Cada vez que diseñas un personaje tiene algo de personal. Puedes estar describiendo a tu hermana y que ella no se identifique. Y eso nos pasa a todos los escritores con los que lo he hablado. El tipo de narración también refleja un poco tu mundo interior. Otra cosa es que esté inspirado en temas reales como Palmeras. Pero no diré nada hasta que esté acabado, que espero sea en un par de años porque ahora mismo lo escribo quitándole horas al sueño.

[pull_quote_left]Mi segundo libro saldrá, si todo va bien, en dos años y no versará sobre el colonialismo. Eso si, no contaré la temática porque los libros sino se gafan[/pull_quote_left]

Está previsto que este año empiecen a grabar la adaptación a la gran pantalla. ¿Veremos a Luz Gabás interpretando algún personaje?

(Risas) He creado personajes tan guapas que solo me dejarán a la madre del protagonista, a Mariana. Es que no puedo hacer de otra, no hay papeles. Como mucho podría ser figurante o camarera en el Ambos mundos. Tampoco quiero salir. De momento están todos los derechos cedidos a la productora, que está ultimando las labores para encontrar financiación. Yo les mando documentación que me van remitiendo los lectores por si les puede ayudar a ambientar mejor las escenas.Hace poco, de hecho, les envié un recorte del disco Romance Bubi que me envió un señor cuyo amigo había tocado en la orquesta que cada noche amenizaba a los clientes del Santa Isabel de Fernando Poo. Me hizo mucha ilusión y se lo pasé a la editorial para que se lo diera a la productora. Estoy intentando ayudarles en todo para que sea lo más bonita posible.

En el plano personal, ¿cómo te defines como escritora?

Es difícil definirse. Me gusta el género histórico romántico pero depende de la novela. Tampoco me gusta ser muy descriptiva y en Palmeras, sin embargo, si que lo he sido porque era necesario. Quizás me considero intimista, que no está reñido con escribir novelas con acción. Lo que si que me gusta y eso es debido a la docencia es a la mezcla de instruir y deleitar. No puedo escribir algo que no vaya a enseñar al lector. Quizás es porque mientras me documento yo aprendo y se lo quiero transmitir al lector. Me gustan las novelas que al cerrarlas sé que he aprendido algo que previamente no sabía.

Tendrá en mente algún libro que le haya marcado…

Cumbres borrascosas y El arte del placer son dos que me suelo releer. Me gustan mucho también Las uvas de la ira, que siempre lo tengo pululando por la mesilla. También El guardián entre el centeno, un clásico obligado, de los que cuando lo cierras dices ojalá supiera escribir algo así. Es literatura destilada. Además, me acabo de terminar Las normas de la casa. Es desconocida en España pero merece la pena. Son tantos libros que es muy difícil decantarse por uno.

En solo tres meses, Palmeras en la nieve se convirtió en un best seller

Ha llegado a Utebo dentro de una campaña para incentivar la lectura. ¿Hay alguna receta mágica para eso?

Por lo que veo en mis hijos, los niños están cada día más acostumbrados a leer porque les obligan en el colegio. Cada semana les toca uno y tienen muy presente la biblioteca escolar en según que etapas de la vida. Creo en esa combinación de padres y colegio. Para mi, y así lo hago en casa, es fundamental que de lunes a viernes no vean la tele y lean. En el momento en que se enganchan a un libro descubren que se lo pasan mejor leyendo que viendo la televisión. Toda iniciativa que sirva para incentivar la lectura me parece fundamental.

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