La caja opaca

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La realidad que algunos quieren que olvides sigue pendiente de juicio. No importa el color político, no importa el linaje o la posición social. Ninguno se salva de tener garbanzos negros sentados en su mesa compartiendo plato y mantel.

Fíjense lo que son las cosas. Es tal el rédito político que pueden perder los partidos políticos que ninguno aúlla a la luna aunque se transformen en lobos. Me refiero a todos los casos de apropiación indebida, de mordidas del 3%, tráfico de influencias, cajas B… Y por aullar a la luna quiero decir por devolver al foco de la actualidad esas, ya viejas, causas judiciales donde se amontonan folios de declaraciones protagonizadas por imputados. Acusados que, con descaro, aún gozan de beneficios y que acaban dejándonos a la ciudadanía con cara de mentecatos.

Sirva de ejemplo, ahora que ya estamos entrados en campaña, el caso del extesorero del Partido Popular. Todo el revuelo mediático que causaban sus declaraciones y comparecencias se han ido diluyendo como agua embarrada tras una tormenta. Ya parece que nadie nombra al “diablo” de Bárcenas. No fuera a ser que al nombrarlo apareciera de repente un sobre marrón justo al lado del temerario y por ese mismo arte el nombre del irreflexivo quedara expuesto en los famosos papeles pretendidos apuntes contables de la caja B del PP.

Regreso al ejemplo con una pregunta. ¿Cuántos de ustedes conocen o han visto la película que recrea el interrogatorio del juez Ruz al extesorero Luis Bárcenas?

Aquí les dejo el enlace a la página en Internet donde podrán ver el tráiler de “B, la película”.

B la película sobre Bárcenas

El juez Ruz interrogó a Luis Bárcenas el 15 de Julio de 2013 en una pequeña sala de la Audiencia Nacional. Una declaración que se suponía rutinaria terminó convirtiendo a Bárcenas en un icono mediático que con su singular manera dejo estupefactos a quienes le escucharon relatar los manejos para que supuestamente el dinero en metálico fluyera de la caja B a los bolsillos de algunos políticos con un pobre salario del erario público.

De la transcripción de dicha declaración surgió una obra de teatro y posteriormente gracias, entre otros apoyos, al crowdfunding se materializo una película que solo se ha visto en 40 SALAS DE CINE de toda España.

La razón de esa falta de interés por ver la magistral interpretación de Pedro Casablanc en el papel de Luis Bárcenas, y a la postre nominado recientemente como mejor actor en los Premios Forque 2016,  creo que está en el miedo. Miedo a las conjuras de quienes más tienen que perder en este fregado, los partidos políticos.

Lo he dicho antes, de estos asuntos de maletines, trajes y demás tramas no se libran en ningún partido político. Solo hace falta recurrir a la hemeroteca para comprobar que casi el 50% de las tramas se asocian al Partido Popular y algo más del 30% al PSOE.

Políticos de España implicados en casos judiciales por corrupción política (Fuente: Wikipedia)

Para todos ellos tengo reproches. Sobre todo por su falta de empatía con la sociedad, la misma a la que pretenden gobernar después de los resultados electorales. Ciudadanos con derecho a voto a los que ahora mendigan una papeleta a su favor para seguir arropados con fajos de billetes a cambio de prebendas.

Reconozco que caigo en este texto en los mismos excesos que tienen otros. Culpabilizo a los partidos políticos, instituciones y demás cuando en realidad habría que culpabilizar a las personas. Aunque creo que en cierto modo es responsabilidad del partido político desde el mismo momento que el aprovechado entra a formar parte de su organigrama y comienza, si es que lo hace, a trabajar por el interés de todos los españoles y no por el de sus propios bolsillos.

Eliminar el dinero negro y la contabilidad en B partidos políticos y demás instituciones exige de cierto reconocimiento de culpa. Demanda un mayor grado de compromiso de los políticos con la ciudadanía. Y pide a gritos una mayor transparencia y control por parte de órganos independientes que actúen sin la injerencia política que se ve en otras esferas de los poderes públicos.

El resultado de las Elecciones Generales del 20D será, dependiendo del grado de participación, una radiografía de la opinión pública. Resultado que podrá señalar con dedo acusador a quien roba y se aprovecha de lo que no podemos ver del interior de las cajas opacas.

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