Si Goya levantara la cabeza

1

Aún se perciben los últimos estertores de la pasada gala de entrega de los premios Goya. En ella, ese gremio tan incomprendido y dejado de la mano de Dios –modo irónico ON- como son los actores, directores, productores españoles se dedicaron durante algo más de dos horas a despotricar contra todo lo que se menea en este país. La Corona, el Gobierno, los bancos, la Sanidad y Educación públicas, los desahucios,…¡hasta el balonmano! No quedo títere con cabeza.

 

Y yo me pregunto, ¿quién es esta gente para creerse con tanta capacidad crítica?. ¿Tan alto coeficiente intelectual tienen?. O mejor aún, ¿qué altura moral poseen?. ¿El hecho de dedicarte al cine te obliga a ser más comprometido, caritativo y cercano al ciudadano?. Si el gran Francisco de Goya y Lucientes pudiera verles a través de esas estatuillas que les dan a los premiados estoy seguro que volvería de allí donde esté y les daría una buena colleja a todos los presentes.

 

Comencemos por el principio, si bien es cierto que el negocio del cine siempre ha sido un mundillo muy liberal y comprometido con la sociedad, no quiere decir que sea el único. Los médicos, ingenieros, profesores y personas de tantas otras profesiones son igual de caritativos, responsables y solidarios que ellos, probablemente incluso más. Esa gente se dedica a ayudar y no a dar discursos demagogos delante de una cámara. Que yo sepa Médicos sin fronteras, la Cruz Roja, o incluso los llamados indignados tan de moda actualmente cuentan en sus filas con personas de múltiples segmentos laborales que no cobran millones de euros por rodar películas, no tienen casas en Miami y no salen en anuncios de la tele.itoriales de periódico como estetes.los premiados estoy seguro que volverque vivenores momentos, al igual que otros muchos sectr

 

Respecto a su altura moral, ¿con qué cara se atreve a dar discursos sobre desahucios gente que hasta hace nada patrocinaba las hipotecas del Banco Santander?. ¿Cómo osan pedir una Palestina libre cuando sus hijos nacen en los mejores y más caros hospitales judíos de Estados Unidos?. ¿Cómo se aventuran a criticar la subida del mal llamado I.V.A. cultural cuando viven en EE.UU. y tributan todas sus ganancias allí?. ¿Cómo tienen el valor de pedir trabajo cuando más del 20% de la población activa está en paro y ellos ganan con una película más que muchísima gente en varios lustros de trabajo?. ¿Cómo desafían a un gobierno que lleva tantísimos años dándoles de comer vía subvenciones públicas?.

 

El hecho fehaciente es que nadie se acordará de qué película fue la mejor del año, ni quién se llevó el Goya a la mejor fotografía, ni al mejor vestuario. Pero todo el mundo recordará las frases de crítica de Eva Hache, Candela Peña o Javier Bardem. Cuando el cine español pasa por uno de sus peores momentos, al igual que otros muchos sectores del país todo hay que decirlo, sus principales interesados se dedicaron a maldecir contra todo bicho viviente en lugar de tratar de dar un empujoncito al negocio del que viven. Llenarán titulares y editoriales de periódico, pero lo que de verdad les debería interesar, las salas de cine continuarán prácticamente vacías.

1 Comentario

Dejar respuesta