Daniel Tello. 1978. Deportista, altruista y compañero. Son tres de los calificativos que le definen como persona y, desde este momento, se le une el pregonero que ha conseguido ensalzar la amistad, la vida sana y el deporte en un sólo discurso. “Quería hablar desde el corazón y creo que lo he conseguido”, ha señalado.

Subido al balcón central de la primera planta del Mariano Mesonada y sobre una plaza abarrotada, el presidente y uno de los fundadores del club Octavus Triatlón ha hecho gala de su sangre utebera  y de la que es su gran pasión: el deporte.

Daniel Tello tras lanzar el cohete anunciador Santa Ana 2017Durante los breves minutos que ha durado su discurso, Tello ha rendido un homenaje al deporte, “a correr, nadar, ir en bici”; a toda la gente que ha conocido por el camino “y que son maravillosas”. Especialmente, y con el dedo índice señalando, Tello ha querido dedicar unas palabras a sus compañeros de equipo; a la marea magenta, con quienes “hemos hecho grandes cosas”. También a Raúl Cabrejas Gil, amigo de la infancia y fallecido muy joven, que le metió “el gusanillo de correr en el cuerpo; va por ti Sargento”.

Y, cómo no, a algo que ha hecho valiosa la figura del equipo triatlético y en especial a Tello. La vertiente solidaria del Duatlón,  “con el que hemos conseguido recaudar más de 30.000 euros” y que es, en palabras del pregonero, “nuestro mayor orgullo”. “Todos juntos hemos demostrado que no hay sueños imposibles, que todo lo que nos proponemos, lo conseguimos”.

Haciendo alarde de su carácter conciliador, Tello ha aprovechado el altavoz que supone ser pregonero para dar las gracias a más de una decena de organizaciones con las que colabora el club “y que hacen posible que el Octavus Triatlón sea lo que es”.

 

“LAS FIESTAS SON LA MEJOR RED SOCIAL”

“Salid, relacionaos; hablad con las personas con las que nunca lo hacéis, con los amigos de vuestros hijos, y con todo el que se cruce porque las fiestas son la mejor red social”, ha sentenciado en su pregón. Un hecho que ha ejemplificado con su historia personal.

“Las fiestas son la ocasión perfecta para hablar con esa persona especial”, ha remarcado.  Un comentario que iba dirigido, con mucho cariño, hacia el balcón de al lado, donde se encontraba su familia.  “Yo conocí a mi mujer hace 22 años en las fiestas de su pueblo y hasta aquí hemos llegado”, aclaró.

 

El club Octavus con la pancarta de Tello Santa AnaSIN NERVIOS

Precisamente su mujer ha sido la confidente a la hora de elaborar el pregón. Ella era la única persona que había escuchado su contenido y, según Tello, “lo ha hecho varias veces”. Lo llevaba “demasiado ensayado quizás”, ha asegurado, y por eso no se mostraba nervioso.

Una situación que ha cambiado radicalmente nada más lanzar el cohete anunciador. La emoción era evidente en Tello, quien buscaba a su padre, a su mujer y a sus hijos y que miraba, desde la altura, a los vecinos que habían acudido a apoyarle. Y, por supuesto, a sus compañeros. Ellos y su pancarta gigante han arropado a Tello y lo han hecho en grupo, como a él le gusta.

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